Ese aspero suelo que se moja en el mar desierto Miguel Amado Tomé Entradas relacionadasAmérica Latina reescribe la muertemartes 11 noviembre, 2014Acercamiento a Confuciomiércoles 6 mayo, 2009EL ALFIL NEGROmartes 8 abril, 2014 Entrada anteriorEL CIELO DE MI PUERTASiguiente entradaHAY UNA BRISA