Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasEl uso de la Ñ cantadolunes 17 febrero, 2014Brevelunes 22 junio, 2009UN NIÑO EN IRAKjueves 28 mayo, 2009 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar