Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasMendigolunes 29 junio, 2009Colectivo 2lunes 11 mayo, 2009Vida de Perrosjueves 9 febrero, 2012 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar