Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasLa ficción chilena: últimas décadasmiércoles 12 diciembre, 2012POETAviernes 29 mayo, 2009Personal Barbiejueves 6 diciembre, 2012 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar