Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasMirta Rosenberg: “Lo autobiográfico ha sido mi apuesta para conciliar la poesía con mi vida”lunes 4 febrero, 2013XVIII.- Las Memorias de Hazañasmartes 5 noviembre, 2013«Rumble»jueves 11 octubre, 2012 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar