Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasMe despertélunes 20 mayo, 2013Dalí se encierra en el Pompidoumartes 20 noviembre, 2012A tiviernes 22 mayo, 2009 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar