Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasTres Monedas de Soljueves 9 febrero, 2012Externolunes 16 julio, 2012Escriturasmiércoles 13 junio, 2012 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar