Cómo no reconocerlo trascendentede la poesíasabiendoque lo eterno es breve. Miguel Amado Tomé Entradas relacionadasLIX.- El jugador navegantejueves 1 agosto, 2013Vasosmartes 2 octubre, 2012AL MARGENmiércoles 1 octubre, 2014 Entrada anteriorEl amorSiguiente entradaEl minuto eterno