Cómo no reconocerlo trascendentede la poesíasabiendoque lo eterno es breve. Miguel Amado Tomé Entradas relacionadasLibro digital, ese oscuro objeto del deseomartes 30 abril, 2013Buenos Aires y el fervor de Borgesjueves 9 mayo, 2013Entorno eternojueves 25 junio, 2009 Entrada anteriorEl amorSiguiente entradaEl minuto eterno