Cómo no reconocerlo trascendentede la poesíasabiendoque lo eterno es breve. Miguel Amado Tomé Entradas relacionadasPartidalunes 29 junio, 2009Otro momentomiércoles 13 junio, 2012Ser escritor, el oficio de lo inciertomiércoles 31 octubre, 2012 Entrada anteriorEl amorSiguiente entradaEl minuto eterno