Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasExiliomiércoles 5 septiembre, 2012Verano pluraljueves 25 junio, 2009Beas Exponemartes 19 marzo, 2013 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar