Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadasAyeresmiércoles 30 julio, 2014Nocheviernes 22 mayo, 2009Sábado por la nochejueves 9 febrero, 2012 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar