Cuando nací me pusieron dos lágrimas en los ojos para que pudiera ver el tamaño del dolor de mi gente. Humberto Ak-Abal Entradas relacionadas50 años de Rayuelalunes 10 junio, 2013El suicidamiércoles 15 mayo, 2013LENA – Elena Capella Hollensteinjueves 18 julio, 2013 Entrada anteriorEl fuegoSiguiente entradaEl Bar