Poesías

Publicado en junio 24th, 2013 | por Leopoldo Marechal

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Del amor navegante

Porque no está el Amado en el Amante

Ni el Amante reposa en el Amado,

Tiende Amor su velamen castigado

Y afronta el ceño de la mar tonante.

 

Llora el Amor en su navío errante

Y a la tormenta libra su cuidado,

Porque son dos: Amante desterrado

Y Amado con perfil de navegante.

 

Si fuesen uno, Amor, no existiría

Ni llanto ni bajel ni lejanía,

Sino la beatitud de la azucena.

 

¡Oh amor sin remo, en la Unidad gozosa!

¡Oh círculo apretado de la rosa!

Con el número Dos nace la pena.

 

 


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